miércoles, 16 de mayo de 2012

¡ CUIDA TU CUERPO !¡ ES TU MOTOR !




¡¡CUIDADO!!

Es importante que antes de realizar cualquier tipo de dietas consultes con tu médico de cabecera para comprobrar tu estado de salud.


QUÉ DEBEMOS TENER EN CUENTA


En el momento de planificar nuestra alimentación y aunque pueda resultar repetitivo, debemos tener presente que con lo que nos alimentemos de forma adecuada, mejoramos nuestra calidad de vida y logramos un peso saludable. Para estar en forma y tener una buena salud debemos llevar a cabo dietas equilibradas.


ENTONCES DEBEMOS ENTENDER QUÉ SON LOS ALIMENTOS


Los alimentos son sustancias que al ser consumidas como parte de nuestra ingesta diaria, permiten reponer el desgaste que resulta de nuestras actividades diarias. Estos alimentos nos aportaran energía, es decir, el soporte necesario para que nuestro cuerpo funcione adecuadamente. De ellos dependerá nuestra salud física, psíquica y mental.


LA PRIMERA PREGUNTA QUE DEBEMOS HACERNOS: 


¿Comemos lo que debemos para tener DIETAS EQUILIBRADAS que sean efectivas?

Tener dietas equilibradas o variedad de ellas nos asegura tener bienestar físico y psicológico. Es decir, una adecuada salud. Para lograr esto es necesario conocer que funciones cumplen los alimentos en nuestra alimentación diaria. 


¿ DE QUÉ SE COMPONEN LAS DIETAS EQUILIBRADAS ?


Agua
Proteínas
Carbohidratos
Grasas
Vitaminas
Minerales y fibra

Los porcentajes de nutrientes que debe tener una dieta equilibrada son los siguientes:

Hidratos de carbono 50 a 60%
Proteínas: 10 a 15%
Grasas: 25 a 30%

¿ Para realizar las dietas equilibradas cuántas veces debemos alimentarnos al día ?
Para lograr dietas equilibradas y no padecer hambre debemos de repartir los alimentos y su aporte calórico de la siguiente manera:

Desayuno
Almuerzo
Merienda
Cena

¡ No olvidar que el DESAYUNO es la comida más importante del día!




A PARTIR DE ESTA PAGINA TE PUEDES ELABORAR TU PROPIA DIETA EQUILIBRADA:




TIPOS DE DIETAS MILAGROSAS




1.Cuando se basan en la toma de un alimento



Ejemplos: dieta del espagueti, de la piña, de las uvas, del helado, de la zanahoria, del arroz integral, de la patata y dieta del espárrago
En estas dietas se fomenta el consumo de un alimento concreto, que en general da nombre a la dieta, atribuyéndole propiedades beneficiosas. Son aburridas y nada atrayentes, además de desequilibradas y sin base científica. 

TRANSTORNOS: Pueden producir trastornos digestivos y psíquicos, ya que rompen el ritmo alimentario normal.



2. Dietas de muy bajo o bajo valor calórico





Ejemplos: dieta 1400, dieta disociada, triple factor, Shelton, saciante, dieta de 150 gramos y dieta de las proteínas, todas ellas muy peligrosas.

En esta clasificación se incluyen las que aportan entre 400 y 1.000 Kcal./día.

TRANSTORNOS: Un uso continuado de esta clase de dietas puede llegar a causar alteraciones gastrointestinales, malestar general, mareos, intolerancia al frío, sequedad de la piel, fragilidad ungueal, la pérdida de cabellos, contracturas musculares, amenorrea, insomnio, ansiedad, irritabilidad y depresión.




3.Dietas hipoenergéticas 




Ejemplos: de la uva, del arroz integral, del helado, personalizada, o primavera.

Las dietas hipoenergéticas aportan más calorías que las de bajo poder calórico, entre 1.000 y 1500 Kcal/día. Cuando su aporte es inferior a las 1200 Kcal/día resultan insuficientes para una nutrición correcta.

TRANSTORNOS: Con ese número de calorías resulta muy difícil confeccionar una dieta con un aporte de micronutrientes suficiente, por lo que pueden generar problemas a medio plazo.



4.Dietas pobres en hidratos de carbono y/o ricas en grasas



Ejemplos: disociada, triple factor, Shelton, dieta de los 150 gramos, de las proteínas, abierta, exprés, de la naranja o personalizada.

Prometen resultados rápidos sólo si se come carne, tocino, huevos y otros alimentos proteicos y grasos, suprimiendo o limitando al máximo alimentos ricos en hidratos de carbono como cereales (arroz, trigo, maíz, etc.) y sus derivados (pasta, pan, biscotes, etc.), patatas, legumbres, hortalizas, verduras y frutas. 

TRANSTORNOS: Un aporte excesivo de proteínas y grasas, e insuficiente de hidratos de carbono, ocasiona alteraciones en el normal funcionamiento del organismo. Este tipo de dietas puede producir descalcificación ósea y daños renales por exceso de nitrógeno, así como fatiga y mareos por falta de hidratos de carbono, ya que la glucosa es la principal fuente de energía para el organismo.

ESTUDIOS SOBRE DIETAS MILAGROSAS

En un estudio en que se siguió la evolución de 22.944 adultos durante 10 años, se concluyó que el consumo prolongado de dietas pobres en carbohidratos y ricas en proteína se asocia a un incremento en la mortalidad total.

Un análisis nutricional de una serie de dietas milagro (Atkins, Carbohydrate Addiet’s diet, Sugar Busters!, Weight Watchers diet, Ornish diet), reveló que, al seguir estas dietas podría existir un déficit de cómo mínimo 2 vitaminas, y en concreto, una de ellas no cubría las recomendaciones de 7 de las 9 vitaminas analizadas.

Así mismo, un estudio realizado en 2004 por la Asociación de Dietistas-Nutricionistas Diplomados de Navarra, en el que se analizaron 86 dietas mágicas destinadas a la pérdida de peso seleccionadas de 20 revistas y suplementos, llegó a conclusiones similares.

Cabe destacar que todas las dietas analizadas eran deficitarias en algunos minerales y vitaminas, de modo que su seguimiento podría suponer carencias de micronutrientes, principalmente de calcio, hierro, zinc, magnesio y vitaminas como la A, D, E, riboflavina, niacina o B12.



¿Cómo consideras tu peso en este momento? 


Con estos datos, no es extraño que el 52% de los españoles piense en perder peso, cinco puntos más que la media de Europa. Entre los españoles, el 81% piensa conseguirlo cambiando su dieta; un 64%, haciendo más ejercicio; y el 4%, con medicinas prescritas por un médico.






¿POR QUÉ SE RECUPERA PESO FÁCILMENTE CUANDO SE DEJA UNA DIETA MILAGROSA?

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición detalla tres aspectos que podrían explicar este fenómeno:


1-  Una vez se abandona la dieta milagro, nuestro organismo pone en marcha mecanismos fisiológicos para compensar el periodo de restricción que se ha sufrido. La persona come más, lo que provoca una recuperación mayor del peso perdido.

2-  Durante el periodo que se está realizando la dieta milagro, nuestro organismo reacciona rápidamente y como mecanismo de defensa disminuye el metabolismo para intentar gastar menos y contrarrestar esa deficiencia energética. Por tanto cuando volvemos a la dieta habitual el metabolismo ha disminuido (se gasta menos), se come más y se recupera más peso del que se ha perdido y con mucha más facilidad.

3-  El peso perdido en tan corto espacio de tiempo se debe principalmente a la pérdida de agua y glucógeno, manteniéndose los depósitos de grasa corporal, que son los que realmente importan cuando se quiere perder peso y mejorar la imagen corporal.




¿ QUÉ SON LAS DIETAS MILAGROSAS?



Son aquellas que usan estrategias variadas y argumentos pseudo-científicos para convencer de sus bondades. 

Se caracterizan por ser muy restrictivas en energía y desequilibradas en algunos nutrientes y por el hecho de excluir de la dieta numerosos alimentos necesarios para el organismo. 

Según la SEEDO, algunas de estas dietas contienen toques exóticos, otras cómicos, pero la mayoría poseen un denominador común, y es que a la larga son peligrosas y no sólo no consiguen cambiar los malos hábitos, sino que acentúan los errores. Estas dietas son carentes de rigor científico, prometen adelgazar sin esfuerzo y se ayudan de una amplísima difusión publicitaria, que esconde grandes intereses económicos para convencer a la población de que esta “nueva, mágica, revolucionaria y famosa dieta” va a mejorar su imagen rápidamente y sin esfuerzo.


ELEMENTOS COMUNES DE LAS DIETAS MILAGROSAS


  • Advierte de manera alarmante sobre los resultados perjudiciales de seguir otros regímenes o consumir ciertos productos.

  • Promete resultados rápidos.

  • Emite consejos sin tener en cuenta una posible variabilidad interpersonal o entre colectivos, es decir, recomienda dietas “para todo el mundo”.

  • Promueve recomendaciones basadas en un único estudio u otros publicados sin una revisión de expertos en la materia.

  • Realiza aseveraciones categóricas en contradicción con prestigiosas organizaciones científicas.

  • Contiene listas de alimentos permitidos (buenos) y no permitidos (malos).

  • Saca conclusiones simplistas de cuestiones complejas.

  • Recomienda de manera sutil que se compre un producto concreto (asociado con frecuencia a esa dieta particular).

RIESGOS PARA LA SALUD

La FESNAD advierte que las dietas milagro podrían aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes, varios tipos de cáncer, fallo renal y hepático, así como osteoporosis. También contribuyen a la adquisición de malos hábitos alimenticios con la consecuente repercusión a largo plazo. Aún así, el 31% de los españoles con sobrepeso ha seguido alguna vez una dieta milagro.

La Asociación Americana del Corazón desaconseja las dietas altas en proteína porque:
  • restringen la ingesta de alimentos saludables que aportan nutrientes esenciales (comprometiendo la ingesta de vitaminas y minerales)

  • no aportan la variedad de alimentos necesaria para satisfacer las necesidades nutricionales.

  • pueden causar anomalías cardíacas, renales, óseas y del hígado.


Según la Organización Mundial de la Salud, la obesidad es uno de los factores que más influye en el riesgo de padecer enfermedades y morir prematuramente.
En España se estima que aproximadamente 3 de cada 10 niños y 2 de cada 10 adultos padecen un exceso de peso. 
No es de extrañar, por tanto, que la sociedad actual quiera adelgazar.

Según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), uno de cada cuatro españoles quiere perder peso, no obstante, nos mantenemos sedentarios y nos movemos poco en el día a día. 
España es, en este sentido, uno de los países más sedentarios de la Unión Europea. Así, somos capaces de “torturarnos” no comiendo o comiendo durante días un solo alimento o pasando mucha hambre y no somos capaces de adoptar hábitos saludables a largo plazo que requieren un menor esfuerzo y permiten alcanzar un mayor beneficio para nuestra salud.